Posteado por: Cristina | 29 abril 2010

El estrés ya afecta a ocho de cada diez argentinos

Ahora, quienes llevan la peor parte son las mujeres. Es el resultado de una encuesta nacional. Los más estresados son quienes tienen entre 45 y 55 años. Para los expertos, ellas se ven hoy más afectadas por sus múltiples obligaciones y responsabilidades.

Estrés. Debe ser una de las palabras más usadas en los últimos años. No es que sea un nuevo flagelo. Siempre hubo situaciones agobiantes y tensionantes, sólo que antes al agotamiento se lo llamaba así, agotamiento, o a lo sumo se le decía surmenage. Los especialistas explican que las consultas aumentan porque la percepción (el estrés es subjetivo) de hoy no es la misma que la de ayer. La información también es mayor y la capacidad de soportar determinadas situaciones, mucho menor. Como sea, lo cierto es que ocho de cada diez argentinos dicen que padecen estrés. Tres aseguran que lo sufren a diario. Y otros tres por lo menos una vez por semana.

Las mujeres son las que más lo padecen, ya que cuatro de cada diez dicen sentirse estresadas cotidianamente, frente a dos de cada diez hombres. Los más estresados: los que tienen entre 45 y 55 años. Son los resultados de una encuesta de la consultora D’Alessio IROL, que entrevistó a 500 argentinos.

Según el trabajo, más de la mitad de los encuestados sufren estrés frecuente, diario o semanal. Y sólo un 20% afirma no padecerlo con regularidad. Allí se afirma que el estrés se “dispara” al llegar a los 25 años y alcanza su pico entre los 45 y 55. “Esto es producto de las mayores responsabilidades, que implican el crecimiento a nivel familiar y laboral. Luego, con el arribo de la mayoría de edad de los hijos y la menor competencia por subir en la pirámide laboral, comienza a descender la tensión permanente”, dice el estudio, en el que participó Luciano Sposato, codirector del Centro de Stroke de la Fundación Favaloro.

En este punto, el presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, Daniel López Rosetti, dice que en realidad el estrés afecta a todos: “Es la relación entre cargas y resistencias, y eso ocurre a cualquier edad. Cada vez se ven más chicos estresados porque están sobrecargados de tareas, o porque viven en familias en los que sus miembros están estresados”.

¿Por qué se habla tanto del estrés hoy? ¿No existió siempre? “Sí, pero hoy la gente está más consciente y consulta más. También tiene que ver con el ritmo de vida. Hoy el nivel de agresión es muy alto. La velocidad con que se hace todo también. El cerebro no descansa nunca. De allí lo del síndrome del burnout, o el cerebro quemado”, explica a Clarín.

¿Y por qué afecta más a las mujeres? “El estrés es muy subjetivo. Así, tal vez la mujer lo percibe más que el hombre. Y también por sus múltiples obligaciones y responsabilidades laborales, en su casa, con sus hijos”, dice Sposato. “La mujer hoy es madre, esposa, amante, trabaja adentro de su casa, afuera. Es más vulnerable al estrés. Por eso muchas tienen infartos, arritmias, accidentes cerebrovasculares, angina de pecho, hipertensión arterial”, agrega López Rosetti.

Hay un punto conflictivo del trabajo de la consultora: la relación entre estrés y nivel socioeconómico y cultural. Según la encuesta, el 33% de las personas de clase alta aseguran sentirse estresadas diariamente, contra el 24% de las del nivel económico más bajo.

Sposato reitera aquello de la subjetividad, y cómo distintas personas reaccionan en forma diferente ante el mismo estímulo. “Además, hay algo que se llama resiliencia. Las personas de nivel socioeconómico más bajo a veces están más acostumbradas a pelearla más, a soportar mejor un mayor estrés”.

López Rosetti es tajante: “Que la gente de clase alta está más estresada es un dato falso. En todo caso, las personas de mayor nivel cultural o socioeconómico son las que más acceso tienen a la consulta. Es mucho más estresante no tener trabajo, casa, o no tener comida para dar a los hijos. No sólo la indigencia y la pobreza son factores que llevan al estrés. Está absolutamente comprobado que la inequidad también lo es”.

 

Artículo del sumplemento Sociedad del diario Clarín del día 9 de abril de 2010

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2010/04/09/um/m-02176737.htm

Las mujeres estamos creando un estilo de liderazgo comprometido con la co-creación de futuros.

Vamos generando una maza crítica en la que compartimos la importancia de escuchar las novedades del presente y asumir la responsabilidad de traer a la vida lo que decimos que es posible.

Desde esta Consultora nos alineamos y somos una oferta para quienes decidan liderar desde los siguientes valores fundamentales:

  • Amor: como reconocimiento del otro como un auténtico otro.
  • Libertad: como expresión en acciones de hacerse responsable de las elecciones y sus consecuencias.
  • Compromiso: expresado en la renuncia a la queja. Se trata de practicar cómo transformarla en nuevas capacidades relacionales.
  • Vida: como valor que nos enorgullece y defendemos. Cada humano sale de nuestro cuerpo como consecuencia de conversaciones corporales con hombres con los que hacemos historia.

 

Semana a semana iremos incluyendo en este blog comentarios y aportes.

Así será hasta llegar al seminario que comienza el mes de junio y los detalles están en la página.

También invitamos a utilizar este medio a todos aquellos que quieran hacernos llegar propuestas e inquietudes.

La pregunta es

                ¿Qué historia nos comprometemos a hacer juntos?

Gracias, Cristina.

La fórmula de la felicidad

El que quiera vivir en un mundo mejor que haga meditación

Una antigua leyenda hindú narra que había una reina cuyo mayor tesoro era un collar formado por unas extrañas piedras azules talladas, únicas. Pasaba largos ratos contemplando la alhaja cuando una mañana, al despertar, descubrió que su collar había desaparecido y, desesperada, trató de encontrarlo. Vivió momentos de mucha angustia hasta que, ya resignada, al mirarse en un espejo descubrió que el collar estaba alrededor de su cuello. Para los rishis, los grandes maestros de la India, meditar es como el collar de la leyenda: descubrir que el amor, la paz y la felicidad que el hombre busca desesperadamente en el mundo exterior, en realidad están en su interior. Y el camino para reencontrarse con lo que los maestros consideran su verdadera naturaleza, su Yo con mayúscula, es la meditación.

“Pero no podemos lograrlo por medio del pensamiento, porque nuestro intelecto mira la realidad y la transforma en signos, sin una experiencia directa. Pensemos en una manzana: el intelecto ve la manzana y comienza a describirla; un tratado sobre las manzanas puede ocupar una biblioteca. En cambio, morder una manzana es una vivencia. Hay un abismo entre comer una manzana y leer sobre ella. Para entrar en contacto con nuestro ser tenemos que superar la barrera del pensamiento”, dice Alberto Lóizaga, médico psicoanalista que aplica la meditación a la terapia.

Hay muchas maneras de caminar ese sendero hacia lo profundo. Algunas son curiosas, como la de los mevlevís o derviches giradores, religiosos bailarines que giran sobre sí mismos hasta alcanzar el éxtasis. “Pero en la mayoría de las tradiciones (hindú, budista, taoísta) meditar es muy simple: encontrar un lugar tranquilo, relajarse y repetir un mantra o acompañar la respiración. Un mantra es un sonido sin significado que se repite. Sonidos primordiales cuyo valor radica en su efecto sonoro, en su vibración”, explica Sonia Steed, una de las primeras instructoras de meditación trascendental que tuvo el país.

Pensamientos intrusos

Siempre, al principio, pensamientos intrusos acosan al meditador. Urgencias de todo tipo: horarios, compromisos, un teléfono que suena, incluso la intriga de si realmente tiene sentido estar sentado allí, repitiendo un sonido sin significado. La actitud es no luchar contra ellos, sino dejarlos ir y venir mientras se repite el mantra.

“Porque al sentarnos en zazen, la meditación budista zen, dejamos de perseguir y de escapar. De agredir, de competir y de compararnos con los otros. Dejamos de luchar, de sufrir, somos simplemente nosotros mismos. Rescatamos de la ignorancia el verdadero ser esencial que hay en cada persona humana”, reflexiona el monje budista zen Jorge Bustamante.

Habría que meditar dos veces por día, unos 20 minutos. Al levantarse y al anochecer, cerca de las 19. Es fundamental la constancia, hacer de la meditación un hábito necesario en la vida cotidiana, importante para la propia realización”, advierte Lóizaga.

“Cuando meditamos, el cuerpo y la mente experimentan un profundo reposo, pero siguen alerta, por eso se denomina alerta en reposo . Este estado es más profundo que el sueño y libera mecanismos de autorreparación que disuelven las tensiones profundas y el estrés acumulado. Los efectos son enormes: reduce el insomnio, la depresión, el consumo de alcohol y tabaco, aumenta la capacidad de amar y crear, cambia nuestra visión de la realidad y alcanzamos la paz”, apunta Steed.

Pero los efectos de la meditación trascienden al meditador. Estudios científicos demostraron que el meditador no sólo se mejora a sí mismo, sino que también beneficia a su entorno. Entre 1972 y 1973, un equipo de la Universidad de California, dirigido por los investigadores Garland Landrith y Candace Borlan, notó que en ciudades como Santa Barbara, Pleasant Hill y Santa Cruz, donde el 1% de la población meditaba, la criminalidad bajó en un 8 por ciento.

“Se comprobó, además, que un porcentaje de meditadores en una cárcel, o en un instituto psiquiátrico, bajaba los niveles de agresión. Los meditadores somos militantes de un terrorismo invertido que, en vez de agregar violencia y dolor al mundo, rescata la paz y el amor”, agrega Lóizaga.

Una experiencia interesante es la de la Fundación El Arte de Vivir, creada por Sri Sri Ravi Shankar con rango de consultora de las Naciones Unidas. En las cárceles de la India se impartió meditación a 1.200.000 reclusos. Sólo en la cárcel de Tihar Jail, la más grande de Asia, a 4400 internados. En institutos argentinos, alrededor de 1000 internados y 400 miembros del personal de seguridad siguieron los programas de la fundación.

Los rishis sostienen que en meditación ningún sistema es mejor que otro. Todos son caminos válidos hacia lo más profundo del ser. Encontrar el sendero es una experiencia muy personal, ineludible, tan importante como meditar. Requiere ver, buscar, interrogarse a sí mismo hasta que, en determinado momento, el buscador encuentra el sendero.

Me pareció bueno para compartir esto con ustedes y los invito a incluir sus comentarios al respecto.

“Me gusta pensarme como alguien que le gusta darse baños en piscinas llenas de inteligencia ajena, de cultura ajena, de sabiduría ajena. Cuánto más ajena, mejor.(…) Lo que digo, no lo digo como chacarero sabiondo, ni como payador leído, lo digo buscando con ustedes. Lo digo buscando, porque sólo los ignorantes creen que la verdad es definitiva y maciza, cuando apenas es provisoria y gelatinosa. Hay que buscarla porque anda corriendo de escondite en escondite. Y pobre del que emprenda en soledad esta cacería (…)
La inteligencia que le rinde a un país es la “inteligencia distribuida”. Es la que no está sólo guardada en los laboratorios o las universidades, sino la que anda por la calle. La inteligencia que se usa para sembrar, para tornear, para manejar un autoelevador, o para programar una computadora. Para cocinar, para atender bien a un turista es la misma inteligencia.
Unos subirán más escalones que otros, pero es la misma escalera. Y los peldaños de abajo son los mismos para  la física nuclear que para el manejo de  un campo. Para todo se precisa la misma mirada curiosa, hambrienta de conocimiento y muy inconformista. Se termina sabiendo, porque antes supimos estar incómodos por no saber. Aprendemos porque tenemos picazón y eso se adquiere por contagio cultural, casi cuando abrimos los ojos al mundo.
Sueño con un país en el que los padres les muestren el pasto a los hijos chicos y les digan: ¿Sabes qué es eso? Es una planta procesadora de la energía del sol y de los minerales de la tierra. O que les muestren el cielo estrellado y hagan piecito en ese espectáculo para hacerlos pensar en los cuerpos celestes, en la velocidad de la luz y en la transmisión de las ondas. Y no se preocupen, que esos uruguayos chicos igual van a seguir jugando al fútbol. Sólo que, en una de esas, mientras ven picar la pelota, puedan pensar a la vez, en la elasticidad de los materiales que la hacen rebotar”

También estuve hace algunos días llevando a la Universidad del Centro (Ciencias Económicas) TANDIL, el Programa “Creando Profesionales para el Futuro. Con procesos de coaching ontológico”.

Fueron dos días de entrenamiento intenso que estamos planificando continuar y profundizar el año próximo.

Aquí van algunas fotos y la invitación a los alumnos para que incluyan sus comentarios en este blog. También quiero agradecerles las notas que me entregaron como evaluación del entrenamiento. Estimulan y potencian mis capacidades de trabajo e innovación para nuevas propuestas.

El presente habilita construir capacidades para cultivar un Ser Profesional Responsable, alegre y visionario. El grupo que asistió hasta invitó a sus amigos a realizar las prácticas que propusimos en la capacitación.

Una muy buena experiencia!!!!

Hasta la próxima!

Posteado por: Cristina | 30 octubre 2009

Evolucionando en mi maestría: el Diplomado

El mes de octubre desarrollamos mucha actividad.

A continuación verán algunas fotos que tomamos en el Diplomado que culminó en México.

Allí fuimos certificados en COACHING EN CONTEXTOS ORGANIZACIONALES.

La experiencia de aprendizaje puso foco, en este último módulo, en entrenar nuestras capacidades para escuchar observadores que en su particularidad crean interpretaciones de lo que ocurre que para nosotros eran inexistentes.

Fue en esa experiencia, por ejemplo, que cometimos el error de interpretar la enfermedad de alcoholismo en un grupo cultural que, al comentárselos y proponerles intervenciones, reaccionaron enojados porque para ellos el alcohol les habilita la comunicación con mundos superiores.

No es un problema, es una puerta de salvación

¡¡¡¡Muy interesante y sólo un ejemplo del entrenamiento realizado!!!!

Ya tendremos oportunidad de ir conversando en relación a cómo cada cultura construye una forma particular de organización y es desde esa forma particular que aprende y genera tensiones desde las que habilita nuevos cambios (dinámica espiral, es el modelo interpretativo)

Posteado por: Cristina | 28 julio 2009

El cerebro y las acciones que ejecutamos

En nuestras reuniones de equipos con coaching a veces incluyo algunas actividades que no apuntan a que “comprendan”, sino a impactar en las emociones.

Encontré un artículo sobre hipnosis que me resultó interesante, ya que amplía nuestra alerta sobre la variedad de procesos cerebrales que hoy pueden observarse clínicamente.

Aquí les dejo un fragmento del mismo:

La ciencia revela los secretos del mecanismo de la hipnosis

 

Para este estudio se recurrió a la técnica del escaneo cerebral, es decir, a los monitoreos de la actividad del cerebro mediante resonancias magnéticas o tomografías. En este caso se tomaron a 12 voluntarios (para este tipo de investigaciones no es preciso tener una muestra más amplia); en ellos se observó cuáles son las partes que se activaban o desactivaban mientras cada persona se sometía a la hipnosis. En todos los casos, verificaron que la región involucrada es el precúneo. Esa zona, hasta ahora, era conocida por estar relacionada únicamente con la visualización mental.

Publicado en la sección Sociedad del diario Clarín – Martes 30 de junio de 2009

Para acceder a la nota completa: http://www.clarin.com/diario/2009/06/30/sociedad/s-01949236.htm

Con afectuoso saludo, los invito a incluir comentarios.

Cristina

Posteado por: Cristina | 24 julio 2009

Consorcios: jugá un juego donde todos ganen

Con la Dra. Diana Sevitz estamos creando programas de capacitación, coaching y asesoramiento para consorcistas.

foto dianaLa Dra. Diana Sevitz es abogada mediadora, especializada en consorcios. La semana pasada nos reunimos para conversar y quiero compartir con ustedes algunos comentarios y preguntas que surgieron.

En principio las dos estamos de acuerdo en interpretar el consorcio como un espacio de práctica política. Allí las personas se encuentran y tienen la oportunidad de solucionar problemas y ejercer sus capacidades como sujetos responsables de la cultura que comparten.

Entonces le comenté:

- En nuestro edificio tenemos dificultades para funcionar adecuadamente en el consejo de administración, en realidad, no interpretamos claramente su función. ¿Qué podrías comentarme Diana?

A lo que responde:

- El consejo de administración no surge de la Ley, por lo tanto, no es obligación contar con uno.
Hay reglamentos que lo crean.
En otros consorcios se crea por Asamblea.
En cualquier situación, el consorcio no reemplaza la función del administrador, ya que, frente a terceros y los mismos co-propietarios, el único que representa al consorcio es el administrador.
El consejo, de existir, es un nexo entre el administrador y el consorcio.

- ¿Qué quiere decir que es un nexo?

- Básicamente, el consejo controla la tarea del administrador.

- ¿Entonces, nunca un juicio va dirigido al consejo de administración?

- No, nunca.

- ¿El administrador puede desoírlo?

- Sí. La obligación del administrador es cumplir con las reglamentaciones vigentes. Reglamentaciones que establece el Gobierno de la Ciudad o el Estado Nacional.

- ¿Qué otorga poder a las decisiones de los propietarios?

- Todos los acuerdos que estén registrados en el libro de Asamblea.

- ¿Pueden los miembros del consejo hacer pedidos que no figuran en el libro de Asamblea y ser desoídos por el administrador?

- Sí, lógico.

Gracias Diana. Me entusiasma muchísimo que juntas estemos compartiendo el compromiso de crear nuevas formas de convivencia. Se trata de conversar y estar asesorados legalmente.

Sigamos adelante,

Cristina.

 

Aquí van más datos de Diana:

www.estudiodianasevitz.com.ar

En la radio: Temática de propiedad horizontal – Consorcios hoy. Todos los Martes de 19 a 20 hs en AM 1010 – Onda Latina

Posteado por: Cristina | 14 julio 2009

Un regalo para los ojos

De mi hija Eugenia, pintora y escultora.

 

Gracias Egue!

Posteado por: Cristina | 14 julio 2009

Los “astutos” estarán perdiendo el juego

Tiempo de crisis. Muchas relaciones cliente – proveedor se invierten. Ocurre lo inesperado.

Por ejemplo, la agencia de turismo que el año pasado tenía que seducir con “astucia” al hotelero para conseguir plazas porque la oferta era escasa, hoy escucha que el hotelero le propone: Pongan ustedes sus precios. Tengo demasiadas habitaciones vacías.

El turismo del presente no es el que era…
… y en un futuro volverá a revertirse si validamos las tendencias.

¿Qué posibilidades únicas abrirán hotelero y agente de turismo si hablan para crear confianza en los negocios en lugar de “tratarse con astucia”?
La intención del astuto es aventajar. ¿Cree Ud. que el “aventajado” no se da cuenta?
¿Cómo sería reconocer que “sencillamente espera” su oportunidad para “ser astuto”?

La confianza, en cambio, es una emoción desde la que ambas partes conversan para un beneficio mutuo que supere las circunstancias. En el ejemplo citado tal vez conversarán sobre cómo pueden asistirse hoy, qué información pueden tener en cuenta, qué cambios pueden anticipar y qué promesas pueden hacerse imaginando otros futuros.
¿Cómo se relaciona este ejemplo con su actividad empresarial particular?
Cómo se observa confiando y siendo confiable ¿En lo personal? ¿En lo laboral? ¿Con clientes y proveedores?
¿De qué hablan y para qué?
 
Las crisis no son eternas.
¿Cuál es su red de confianza hoy?
¿Cuál será en el futuro a partir de cómo conversa hoy?
No hay tiempo que perder.
Le proponemos que el “negocio” de hoy es crear cultura de sinceridad.

Hasta la próxima.

CrisPietra

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